La próxima Selección Paraguaya ya se juega su futuro en canchas que arden
Llevamos una cámara térmica a los campos de juego de las inferiores del fútbol paraguayo. Las imágenes le dan la razón a Gustavo Alfaro.
Gustavo Alfaro es el hombre adepto a los adagios que llevó a Paraguay a su primera Copa del Mundo en 16 años.
Motivador, compungido dentro de la cancha y adicto a los micrófonos afuera, el director técnico ya mira más allá del torneo que por primera vez tiene pausas de hidratación obligatoria - cuestionadas por ser más una excusa de publicidad que una protección a jugadores - en todos los partidos a ser disputados en Estados Unidos, México y Canadá durante el verano de allá.
El resultado de mirar más allá fue un informe que el entrenador elevó a la Asociación Paraguaya de Fútbol sobre los desafíos para que el país siga siendo competitivo a nivel deportivo durante la próxima década.
Esta fue una de sus conclusiones.
Tenemos que replantearnos los horarios, la temperatura con la que se juega y que el jugador paraguayo necesita 72 horas para recuperarse por las condiciones climáticas. En otros lugares son 48 horas. Acá se juega a las 6 de la tarde con mucho calor y humedad, y después hay partidos entre semana. Por eso hay tantas lesiones.
Gustavo Alfaro, Director Técnico de la Selección Paraguaya.
Las recomendaciones de Alfaro se alinean con lo que nos dijeron Iván Vázquez, director de inferiores del Olimpia, y otros entrenadores y preparadores físicos consultados en el país.
¿Una de las principales dificultades?
La infraestructura donde practican y juegan las divisiones inferiores de Paraguay.
En conjunto con Dialogue Earth nos propusimos entonces hacer un experimento. Llevamos una cámara térmica a las dos principales canchas donde entrenan las inferiores masculinas y femeninas de clubes como Guaraní y Olimpia.
Cardif, el centro especializado de inferiores de la Asociación Paraguaya de Fútbol ubicado en el Comité Olímpico Paraguayo. Campo sintético.
La Base, predio ubicado en la Caballería, a un kilómetro y medio y que cuenta con tres campos de juego. Campo natural.
Las tomas se dieron en dos días con las mismas condiciones atmosféricas y a la misma hora.
El resultado: +20 grados de diferencia en temperatura en la cancha de pasto sintético 🔥
Las canchas de pasto sintético están relacionadas a quemaduras, lesiones y mayor contaminación de aire debido a las partículas que desprenden.
A la captura de calor por parte de los campos de juego sintéticos como el Cardif - una inversión por la cual la Asociación Paraguaya de Fútbol recibió un premio de la FIFA en mayo - se le suma un problema de infraestructura urbana más amplio.
Las instalaciones se encuentran en una isla de calor empeorada por estacionamientos y asfalto cercanos a la autopista Asunción - Luque y la cercanía al Aeropuerto Silvio Pettirossi, mientras que el campo natural de La Base es ayudado por el verde que rodea a la Caballería.




Los hallazgos de Dialogue Earth y Consenso develan que la discusión va más allá de las cuestionadas pausas de hidratación, las suspensiones para jugar en horarios de riesgo e incluso la posible prohibición de los campos sintéticos.
Al mismo tiempo, revela también el poder que tienen las comunidades alrededor del deporte para impulsar medidas como sistemas de alerta temprana e inversiones en infraestructura que reduzcan el efecto de islas de calor con el fin de proteger a las estrellas del mañana de un clima que ya no es normal.
Es por ello que con Dialogue Earth hablamos con expertos, recorrimos los campos de juego y producimos una mini serie de videos con subtítulos en español, inglés y portugués.
Este proyecto fue posible gracias al apoyo del proyecto Community Adaptation to City Heat (CATCH) y la Universidad de Boston.
En la próxima entrega: ¿Realmente sirven las pausas de hidratación en el Mundial?





