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🧉Matecito de Domingo #6: La geografía te vuelve humilde

Mirar un lugar más allá de imágenes Landsat. Además: Avanza gasoducto en el Chaco al mismo tiempo que empieza en Colombia conferencia para abandonar combustibles fósiles.

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Maximiliano Manzoni
abr 26, 2026
∙ De pago

Hola, soy Maxi, tu periodista del clima 💫

Te saludo desde Asunción, Paraguay, en el corazón de Sudamérica, y te doy la bienvenida a una nueva edición renovada del Matecito de Domingo, el quincenal de Consenso sobre clima, justicia y desinformación.

Matecito de Domingo es un beneficio adicional para amis que tienen suscripción paga a Consenso desde 5 USD mensuales.


Hace dos semanas volví del Patrimonio Cultural y Natural Ayoreo Totobiegosode, un área de 550 mil hectáreas en Alto Paraguay, Chaco. Es un lugar al cual van pocos blancos con otra intención que no sea deforestar.

Estuve invitado por los Ayoreo de la Comunidad Chaidi, en la entrada al territorio. A quince hombres con rifles acompañé a monitorear con tres camionetas las picadas con espinas que desinflan ruedas, el polvo de sal que desorienta la electrónica y el bosque que alimentó a sus familias por centurias.

Más de noche que de día, los Ayoreo se hablaban entre ellos. Capaz rememoraban su tiempo antes de salir del monte. Capaz planeaban el recorrido de la mañana siguiente. Capaz solo se reían de nosotros, los coñones masacrados por los mosquitos.

Noche en el Patrimonio Ayoreo Totobiegosode.

Ese es término para describirnos, coñones. Significa personas que hacen cosas sin sentido. Para un pueblo que caza y recolecta todo del bosque, la deforestación es un acto que escapa de la lógica.


En esas noches el cielo era parecido al que vieron los integrantes de la misión Artemis. Excepto que los astronautas no disfrutan de la ocasional avioneta que surca el Chaco esquivando radares militares. Capaz por ello los Ayoreo no piden deseos cuando ven estrellas fugaces. No vaya a ser se confundan.

En las noches lunares también me hablaron a través de sus intérpretes. Me contaron de cómo sus chamanes usaban el caraguata para ver otros futuros. Del miedo que inspiraba escuchar el mugido de una vaca cuando vivían en aislamiento. Uno de ellos, Ngoi, fue de los últimos en ser contactado contra su voluntad en 2004. Ngoi tiene todavía a su padre en algún lugar entre Cerro León y el Patrimonio, escapando de las bestias de piel de metal que dan vuelta las piedras y espantan a los osos hormigueros y tortugas que comen.

Restos de una topadora en una de las picadas a la entrada del Patrimonio Ayoreo Totobiegosode.

Ese contacto no solicitado de misioneros y topadoras no solo los expuso a enfermedades que no tenían y realidades que no pedían. Algunos de los Ayoreo más jóvenes que saben español y ofician de intérpretes, como Rosalino, no tienen modo de traducir todo lo que dice Ngoi o Porái, el lider de la comunidad, por la simple razón de que hablan de animales y flores que el mismo nunca vió.


En su paper Hacia Geografías Humildes, Samantha Villes habla de cómo “el mundo interviene en nuestro conocimiento; excede nuestras descripciones del mismo al confrontarnos con lo caótico, resbaladizo y sorprendente que es vivir en él”.


Villes hablaba de su propio oficio, de ser geógrafa. El Patrimonio es un lugar que he visto desde satélites todas las semanas desde hace diez años. Sus bordes son un mapa de rectángulos dibujados para intentar capturar lo que los límites nacionales nunca reconocieron.

Estar allí, converger la vista cenital de Landsat o un dron con mirar a los ojos el mundo de un pueblo de guerreros reducido a hacer changas para los mismos ganaderos que invadieron sus tierras fue un ejercicio humilde. Ciertamente, todo lo que te quiere o puede matar en el Chaco ayuda.

De este viaje, Consenso inició esta semana una serie de investigación llamada Coñones. Con documentos y hallazgos que tocan a gente muy poderosa. Podría hablar de ellos acá. No me interesa. Tampoco me interesa hablar por los Ayoreo. Es un pueblo con voz propia.

Exclusivo: Cómo el Estado paraguayo dejó impune deforestación ilegal de Chortitzer en tierras Ayoreo

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Maximiliano Manzoni
·
Apr 22
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Lo que si me interesa es lograr hacer un periodismo que haga honor a la confianza que se me depositó en esas noches. Porque es uno de los casos donde nuestra independencia no solo es un beneficio. Es una responsabilidad.

También en esta edición:

Paraguay y Argentina avanzan en gasoducto mientras inicia conferencia para abandonar los fósiles en Colombia · Minería y criptominería en Paraguay: Defensores ambientales bajo ataque · Más de la mitad de lo que dice Big Tech sobre el impacto de la IA en el clima es greenwashing.


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