Para alimentar datacenters, Paraguay quiere degradar área protegida del Chaco buscando gas y litio
En el Congreso de Paraguay vuelve proyecto que afecta al Parque Médanos del Chaco para prospecciones. Detrás: criptominería, IA, gasoducto con Argentina y acuerdo con Estados Unidos.
Hace una semana, en las orillas de Santa Marta, Colombia, más de 50 países que representan un tercio de la economía del mundo se reunieron en la primera conferencia para transicionar fuera de los combustibles fósiles. Los motivos no son solo que seguir quemando petróleo, gas y carbón pone en riesgo la posibilidad de que la civilización humana pueda seguir existiendo en este planeta. Es un riesgo geopolítico.
En la geografía, Santa Marta está a apenas dos vuelos de Asunción, en el mismo subcontinente sudamericano. Paraguay, que se ufana de ser un gigante en energía renovable, decidió no ir al encuentro.
En su lugar, un diputado del partido oficialista, José Ramón Rodríguez Maciel, revivió un proyecto a contramano del mundo: uno que busca habilitar la explotación de hidrocarburos en el Parque Nacional Médanos del Chaco, un área silvestre protegida en el límite con Bolivia, lugar de recarga del Acuífero Yrenda - una de las principales fuentes de agua dulce de la región - y hogar del famoso tirika.
Detrás están empresas como la petrolera Zeus Oil, que está involucrada con el gobierno de Santiago Peña también en la negociación del gasoducto que incluye a Vaca Muerta y su conexión con Brasil.
De acuerdo con el viceministro Mauricio Bejarano, el gas “natural” es parte de la “atracción de inversiones de vanguardia” como los datacenters para inteligencia artificial y criptominería, que exigen alto consumo eléctrico y ya ponen en aprietos la producción de Itaipú.
El proyecto de gasoducto está vinculado a la prospección en Médanos y costaría al menos 2000 millones de USD que tendrían financiamiento de la CAF.
El proyecto de ley busca no solo habilitar la prospección de hidrocarburos sin consulta previa a los pueblos indígenas que viven allí, sino que también la de minerales como el litio, donde está involucrada Chaco Minerals, una opaca empresa con antecedentes de falsear datos en licencias ambientales en tierras indígenas. Coincide con la firma de un memorando entre Paraguay y Estados Unidos sobre minerales críticos.
¿Qué es el Parque Nacional Médanos del Chaco? ¿Dónde está? ¿Por qué se llama así?
El Parque Nacional Médanos del Chaco fue creado en 2003, pero es oficialmente un área silvestre protegida de 605.075 hectáreas desde 2016. Se encuentra en la región Occidental, entre los departamentos de Boquerón y Alto Paraguay, y bordea los límites con Bolivia.
Se llama así por los médanos, una especie de dunas que caracterizan al parque y que se fueron formando debido a la erosión causada por el viento en los últimos 5 mil años.
El Parque Médanos del Chaco es parte de la Reserva de la Biósfera del Chaco, creada para «preservar el patrimonio natural y cultural del Paraguay» y declarada patrimonio por la Unesco en 2005.
El parque fue creado por decreto en 2003 y se convirtió en 2016 en un área protegida con el objetivo explícito de «proteger la diversidad biológica por medio del aumento de la biomasa protegida y de esta manera contribuir a la regulación ambiental, específicamente el clima», de manera que Paraguay cumpla con los objetivos planteados en el Acuerdo de París.
La creación de este parque fue uno de los argumentos por los cuales el país recibió 50 millones de dólares por deforestación evitada por parte del Fondo Verde del Clima, dinero que sirvió entre otros para mejorar la identificación de deforestación e incendios forestales en el Instituto Forestal Nacional, la construcción del nuevo edificio del Ministerio del Ambiente y pagos a pueblos indígenas para proteger bosques en sus comunidades.
El Parque Médanos genera un corredor de biodiversidad con el Parque Nacional Defensores del Chaco, lo que permite, por ejemplo, al yaguareté recorrer la zona sin adentrarse en estancias ganaderas. Médanos del Chaco también es el hogar del gato tigre chico, conocido como tiríca, que saltó a la fama por ser la mascota oficial de los juegos Odesur. A su vez, se destaca por ser el único lugar conocido en Paraguay donde hay guanacos, una especie en peligro de extinción nacional.
Por sobre todo, el lugar se destaca por ser sitio de recarga del Acuífero Yrenda, que provee agua potable a las comunidades y la producción ganadera del norte del Chaco.
El parque también encierra un valor histórico como escenario de la Guerra del Chaco (1932-1935).
Dentro del terreno está, por ejemplo, la llamada «picada de la desesperación» donde miles de soldados bolivianos murieron de sed en 1934.
Pueblos indígenas que viven en el lugar no fueron consultados
Mónica Centrón, de la organización Altervida, hace especial hincapié en que el lugar no solo tiene un valor ecosistémico e histórico, sino que es el territorio ancestral de pueblos indígenas. «Parte del terreno titulado de la Comunidad Pykasú del pueblo Guaraní Ñandeva está en el parque. Es decir, hay gente sentada allí». Además dentro del Parque Médanos del Chaco se encuentran ayoreos en aislamiento voluntario.
A través de un comunicado al cual accedió Consenso, el Pueblo Guaraní Ñandeva rechazó el nuevo intento de habilitar la prospección sin informarles ni pedir el consentimiento previo como la ley exige. En Paraguay no existe tampoco claridad sobre las compensaciones y distribución de los supuestos beneficios de actividades extractivas que cita el nuevo proyecto de ley en Diputados.
Gas y minerales para datacenters y criptominería
El 28 de abril el Diputado Nacional José Ramón Rodríguez Maciel (ANR-Cartismo) presentó el proyecto que pretende modificar los artículos 4° y 6° de la Ley N° 5723/2016 que creó el área protegida. Es prácticamente calcado del intento similar en 2022.
La modificación de estos artículos obliga a que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) tenga que permitir actividades de prospección, exploración y explotación de hidrocarburos y minerales, «siempre y cuando se realicen las debidas medidas de mitigación ambiental». El proyecto no cita cuales serían estas medidas.
Entre las empresas interesadas se destaca Zeus Oil SA/Olympic (Perú), que había obtenido una concesión durante el primer periodo de Mauricio Bejarano como viceministro de Minas y Energía en 2015. El CEO de la empresa en Paraguay, Giuliano Franco Martin, acompañó a la delegación del gobierno de Peña en la visita al gobierno de Javier Milei con ministro de Economía Luis Caputo en Argentina para avanzar en el proyecto de gasoducto entre Vaca Muerta y Brasil que cruzaría el Chaco Paraguayo.
Delegación del gobierno de Paraguay en reunión con Argentina. Franco Martin de Zeus Oil es el segundo a la izquierda.
Franco Martin había realizado una presentación del proyecto de Zeus Oil - pese a estar en el área protegida - en 2024 durante el Foro Internacional de Gas y Energía donde también participaron el presidente Santiago Peña, el entonces ministro de Industria (y hoy jefe de gabinete) Javier Giménez y el viceministro Bejarano.
Allí destacó “lo primero que hicimos fue tomar toda la información que tenía el gobierno, con mucho apoyo del Viceministerio (de Minas y Energía) y llevar esa información en cajas (…) ahora está disponible para cualquier inversionista”.
El empresario también admitió que el país no tiene tecnología ni mercado alrededor del gas fósil, por lo que sería necesario que se invierta en infraestructura, pero subrayaba que “escuchamos al presidente la creación de un posible corredor de interconexión regional”. “El régimen fiscal es excelente, super atractivo” afirmó el empresario.
Además de Zeus Oil otras empresas interesadas son Primo Cano Martinez SA, que había conseguido el permiso durante la dictadura de Alfredo Stroessner y Riviera SA, una empresa franco-rusa que obtuvo la concesión durante el gobierno de Horacio Cartes. Primo Cano Martinez ya perdió en 2018 una acción de inconstitucionalidad ante la Corte Suprema contra la ley que declaraba el Parque Médanos del Chaco como Área Protegida.
La sentencia de la Corte Suprema contra la petrolera en ese entonces se basó en el derecho constitucional a un ambiente sano y el principio de que el interés general prima sobre el interés particular.
De acuerdo a palabras del viceministro de Minas y Energía Mauricio Bejarano durante el Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe enero de 2026 en Panamá, el impulso al mal llamado gas natural en Paraguay con el gasoducto y las prospecciones tiene vínculo directo con la expansión de datacenters para IA y criptominería y tendría el apoyo de la CAF a través de deuda. El monto total solo del gasoducto ronda los 2000 millones de USD.
Aparte de las empresas de combustibles fósiles, que siguen el manual de gaslightear con la falsa idea de que el gas fósil es un combustible de transición, la habilitación para prospección de minerales favorece a empresas como Chaco Minerals y Valquiria Explorations, que de acuerdo a un análisis de Consenso con datos del Catastro Minero ya tienen solicitudes de prospección de litio en los bordes del Parque.
Ambas empresas comparten accionistas. Una investigación de Consenso y el Centro Latinoamericano de Investigación Periodística (CLIP) para Litio en Conflicto encontró conflictos de interés, datos de licencias ambientales falseados y opacidad en los beneficiarios finales, que incluyen a un empresario ecuatoriano fallecido.
El proyecto de ley en Diputados además coincide con la firma de un memorando entre Paraguay y Estados Unidos para proveerle al último de minerales críticos.
El memorando tenía como compromiso que el gobierno paraguayo analice durante los próximos 6 meses qué proyectos podrían ser de interés del gobierno de Trump.
El compromiso incluye invertir dinero público y privado, incluyendo préstamos y acelerar procesos de aprobación de permisos y licencias ambientales.
Organizaciones proponen una mesa técnica para analizar impactos sociales, ambientales y económicos
Desde la Coalición Por Los Bosques, más de 60 organizaciones y empresas, como la Fundación Moisés Bertoni, el Consejo de Líderes de Comunidades Guaraní Ñandeva de la Reserva de Biosfera del Chaco, las asociaciones de estudiantes de Ingeniería Ambiental e Ingeniería Forestal, Altervida, WWF y la Federación por la Autodeterminación de los Pueblos Indígenas, entre otros, lanzaron un comunicado el 5 de mayo rechazando el proyecto presentado en Diputados.
El comunicado resalta que “desde el punto de vista jurídico, la modificación propuesta implica un claro retroceso en materia ambiental, vulnerando el principio de no regresión y el derecho constitucional a un ambiente sano, consagrado en los artículos 6, 7, 8 y 81 de la Constitución Nacional”.
“La aprobación de este proyecto representaría un retroceso crítico en el compromiso del Paraguay en la materia”.
“Asimismo, contradice compromisos internacionales asumidos por Paraguay en materia de biodiversidad, cambio climático y desarrollo sostenible. Afronta gravemente el cumplimiento del Plan estratégico del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP) 2025-2030, recientemente presentado por el MADES.
La eventual aprobación de este proyecto no solo afectaría gravemente al Parque Nacional Médanos del Chaco, sino que sentaría un precedente peligroso para todas las áreas silvestres protegidas del país, una violación del Acuerdo de París y el Protocolo de Montreal que “podría afectar acuerdos estratégicos como el tratado entre el Mercosur y la Unión Europea, cuyo cumplimiento es clave para el acceso a mercados internacionales”.
Las organizaciones y empresas, que ya impulsaron la campaña que logró el veto del intento similar de 2022 por parte del entonces presidente Mario Abdo, proponen ahora la creación de una mesa técnica para analizar todas las aristas sociales, ambientales y económicas alrededor del proyecto que fue girado a las comisiones de la Cámara de Diputados.









